jueves, 15 de enero de 2009

Se acabaron los líderes

Por Cratessoman.

Hermanos míos, hermanos de búsqueda y de batalla, hermanos de soledad y de ansias de sabiduría y lo más importante- heraldos de la libertad:
Ha llegado el momento de recibir esa libertad que buscabais, ha llegado el momento de romper con todos los yugos, momento de emanciparse de toda opresión, incluso de la que vosotros mismos os habéis impuesto.
Se han acabado los lideres, ya no creéis en sus mentirosas palabras, ya no dais importancia a sus falsas promesas, ahora tu espíritu será tu propio líder, su llama será la guía en la oscuridad, la estrella en los mares, es el momento en que os incendies con dicha llama hermanos míos.
Hemos de destruir los partidos, estáis cansados de seguir absurdos ideales de desunión, de luchar sin motivo, de erguirte sobre quienes no tenían tu altura, ahora solo pelearas con rivales dignos de tu espada y de tu arco, ya no pelearas por quien ha de gobernarte, tu serás tu propio gobierno.
Se están resquebrajando las fronteras, tu patria el infinito, tu pueblo la humanidad, haz de luchar fervorosamente por tu pueblo y tu patria, reclamar en el nombre de tu pueblo la patria que le han robado, derrumbar todas los murallas y reconquistar todas las naciones, hasta que se te acaben las fuerzas, hasta el último respiro, hasta la última chispa de tu interior.
Se han extinto ya todos los valores, el bien y el mal son tierra estéril, el fértil suelo donde han de crecer los arboles grandes y robustos se llama Honor, fuera de este todo helecho resulta venenoso, toda planta resulta parasito.
Ya todos los dioses yacen extintos, solo existe una fuerza, una energía, corre por tus venas, habla en el viento y resplandece en la espada de tu hermano, esta energía ordena y haz de obedecerla, pero sus palabras son las mismas que reclama tu interior.
Estamos en el momento de la gran guerra: ¡Oh! Espíritus supremos, el principal oponente son vuestras debilidades, luchar a muerte con ellas, matadlas, no les deis respiro y erguir estatuas con la figura de tu orgullo sobre la tumba de cada una de ellas.
Las cadenas ya están demasiado oxidadas, ya no pueden contener más vuestro fuego, es el amanecer, desplegad vuestras alas hermanos y volad sobre las montañas que se vislumbran en horizonte.

No hay comentarios: